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Pongamos que hablo de invertir


Sí, pongamos que hablo de invertir; pongamos que hablo de generar riqueza a nuestros patrimonios a largo plazo; pongamos que hablo de dar tranquilidad en momentos de mercado complicados como el actual o de tener una diversificación en nuestras inversiones que nos permita minimizar los riesgos. Y hablemos de las posibles oportunidades de inversión que nos pueden ofrecer las caídas de este año.

El comportamiento de los mercados financieros en este semestre que acaba de terminar ha sido el peor que hemos visto en décadas, pero no olvidemos la máxima de una inversión: comprar barato y vender caro. Como si fuera tan fácil, me podrían decir. Ya, pero en un mercado donde las bolsas han caído un 20% y el precio de los bonos, un 12%, pues a lo mejor hay algo donde invertir.

Pegar un volantazo tras las caídas nunca ha sido un buen consejo. Ahora mismo el mejor refugio es la tranquilidad


Lo digo en un momento en el que las palabras inflación, recesión y guerra son, por desgracia (sobre todo está última), de las más usadas en medios de comunicación, conversaciones o coloquios y foros financieros.

Es normal que estas tres situaciones generen miedo e incertidumbre. Vemos cómo los precios, sobre todo de los combustibles, suben y nos quitan poder adquisitivo (aunque en España parece que nos vamos a pegar un buen verano). Recesión es una palabra 'histérica', que nos recuerda al fantasma de la crisis del ladrillo y los años duros que nos tocó pasar. Por no hablar de que la mayoría es la primera vez que hemos sentido de cerca un conflicto bélico como el de Ucrania.

Sin embargo, como he dicho en anteriores artículos, los mercados son mercados. Fíjense los que han invertido en empresas de energía o de armamento. No sé si muchos clientes me hubieran puesto pegas por no ser una inversión muy cívica en estos tiempos que corren. Sin embargo, las malas situaciones y las crisis son parte de las inversiones también. Son la otra cara de la moneda y sin ella el negocio no existiría.

Vivimos una situación donde es fundamental mantener la calma y, sobre todo, gestionar bien el riesgo de nuestras posiciones. Pegar un volantazo tras las caídas que se han producido nunca ha sido un buen consejo y ahora mismo el mejor refugio es la tranquilidad.

Invertir es buscar las oportunidades que nos dejan las caídas de los precios; invertir es conocer cuál es el riesgo que podemos soportar para luego poder estar tranquilo en una situación como la actual; invertir es saber qué activos se pueden comportar mejor en un determinado escenario; e invertir es que existan crisis como la actual, donde los activos y mercados se mueven y generan oportunidades.

Y fíjense, como dije en otro artículo, a lo mejor todo no es tan malo. Es posible que una excesiva preocupación por los riesgos actuales probablemente no nos permita estar viendo las oportunidades que se nos están brindando.

Por eso digo que para difundir las malas noticias ya están los medios de comunicación. A lo mejor a nosotros nos interesa más hablar de invertir.

Renta fija Renta variable Asesoramiento

Actualizado hace 2 meses

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